1. Receta adaptada con Mousse o Paté de Foie (Lata)
Al usar una lata corriente de mousse o paté de cerdo/pato, el sabor ya viene sazonado y su textura es más densa. Por tanto, ajustamos las proporciones y eliminamos el horno, convirtiéndola en una receta exprés que cuaja por el propio frío de la nevera. [1]
Ingredientes:
- 150 g de mousse de foie o paté de buena calidad (una lata estándar).
- 100 ml de nata líquida para cocinar (mínimo 35% materia grasa).
- 50 ml de leche entera.
- 2 hojas de gelatina neutra (para asegurar la textura firme de crema sin usar horno).
- Una pizca de pimienta blanca y sal (solo si el paté no está muy sabroso).
- Azúcar para quemar.
Paso a paso:
- Hidratar la gelatina: Pon las hojas de gelatina en un bol con agua muy fría durante 5 minutos para que se ablanden.
- Calentar los lácteos: En un cazo, calienta la nata y la leche a fuego suave sin que llegue a hervir. Retira del fuego, añade las hojas de gelatina bien escurridas y remueve hasta que se disuelvan por completo. [1, 2]
- Triturar: Añade el paté troceado al cazo caliente. Pasa la batidora eléctrica a máxima potencia hasta lograr una crema fina, lisa y sin ningún grumo. [
- Enfriar: Vierte directamente en tus cazuelitas de barro o recipientes elegidos. Tápala con film transparente (que toque la superficie de la crema para que no haga costra) y déjala en la nevera un mínimo de 3 o 4 horas antes de carameliza
Para caramelizarla con un soplete es suficiente y además muy artístico para quedar como un super chef.
Lo mejor es usar azucar blanca, morena no que amarga. Primero secar la superficie que puede que cuando salga de la nevera esté muy fría y húmeda.
Esparcir el azúcar como si fuera una natilla, no demasiada cantidad y en el momento de ir a servir encender el soplete y sin acercarlo demasiado darle el calor haciendo círculos para que quede homogénea.
Y voilá.